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Cerraron dos restaurantes porteños recomendados por Michelin por la difícil situación económica

Franca y Sál, ubicados en Palermo y Villa Crespo, anunciaron su cierre definitivo en medio de un contexto económico que golpea con fuerza al sector gastronómico.

Dos restaurantes de Buenos Aires que habían sido reconocidos por la prestigiosa Guía Michelin cerraron sus puertas en las últimas semanas, en un nuevo golpe para la gastronomía local en medio de la compleja situación económica del país. 

Se trata de Franca - Fuego y Vino, ubicado en Villa Crespo y liderado por el chef Julio Báez, y de Sál, una propuesta de cocina nórdica en Palermo creada por Nicolás Díaz Martini.

Ambos emprendimientos anunciaron el fin de sus actividades en pleno invierno y apelaron a redes sociales para explicar los motivos. "Franca nació con la ambición de ser más que un restaurante, pero la realidad económica nos obliga a decir adiós", escribió Báez. 

En el caso de Sál, el mensaje fue igualmente contundente: "Sál significa alma en islandés y eso intentamos transmitir con sabores únicos, fermentos, ahumados y conservas. Hoy nos despedimos porque ya no podemos sostenerlo".

El cierre de estos establecimientos gastroníomicos sorprendió por su relevancia en el circuito gourmet porteño. Franca había sido recomendado por la Guía Michelin en 2024 y 2025 y contaba con un chef de proyección internacional. 

A pesar de implementar diversas estrategias para sostener el negocio -como ampliar horarios, ofrecer brunch de lunes a sábado y ajustar precios-, no alcanzó. "Los restaurantes no están al margen de lo que pasa en cada hogar. Lo ves cuando vas a la carnicería o al súper", expresó Báez.

Sál, por su parte, ofrecía una experiencia única en cocina nórdica que incluía ingredientes poco frecuentes y técnicas tradicionales del norte de Europa. Su propuesta innovadora también había captado la atención de Michelin, pero el impacto económico fue determinante para su cierre.

Más cierres en restaurantes de Palermo 

A esta serie de bajas se sumó también el restaurante Ya Cabrón, una cantina mexicana en Palermo que bajó la persiana después de casi cinco años de actividad. "Con tristeza pero agradecidos, sentimos que es momento de cerrar esta etapa", dijeron sus dueños en redes sociales.

El triple cierre evidencia el complejo escenario que atraviesa el sector gastronómico argentino, incluso en segmentos premium orientados al turismo. La combinación de caída del consumo, inflación y costos operativos asfixiantes está dejando fuera de juego a proyectos destacados y de altísima calidad.

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