Inflación de abril: las consultoras anticipan una baja y proyectan un IPC menor al 3%
Tras el pico de marzo, la primera mitad de abril muestra una clara desaceleración. El freno en el precio de los alimentos es el principal motor de esta baja, aunque la suba de combustibles por el conflicto en Medio Oriente actúa como un "ancla" que impide una caída más abrupta.
El alivio estadístico parece haber llegado. Según diversas consultoras privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril retomaría el sendero descendente. EcoGo, por ejemplo, estima que el mes cerrará cerca del 2,3%, mientras que Marina Dal Poggetto arriesga que el dato final estará "más cerca del 2% que del 3%". La clave está en las góndolas: en las últimas cuatro semanas, la inflación promedio de alimentos se ubicó en torno al 1,2%.
Sin embargo, no todo es color de rosa. El contexto internacional mete la cola: la guerra en Medio Oriente mantiene el precio del petróleo alto, lo que impacta directamente en los surtidores y en los costos de logística. Economistas como Salvador Di Stéfano advierten que estas "variables incontroladas" son las que dificultan que la inflación perfore el piso del 2% en el corto plazo.
El semáforo de los precios en abril
En baja: Las carnes (que habían subido fuerte en marzo) y el promedio general de alimentos y bebidas.
En alza: Verdulería (+0,8%), lácteos y, fundamentalmente, los combustibles.
El pronóstico: Una inflación "gradual" hacia la baja, pero muy atada a lo que pase con el dólar y la energía a nivel global.


