Miramar en alerta: La búsqueda del violador de la playa entra en una fase crítica
Tras el brutal ataque a una adolescente a la salida de un boliche, la justicia analiza contrarreloj las cámaras de seguridad. El hermetismo es total mientras el temor aleja a los turistas de las salidas nocturnas en la zona de la Costanera.
La ciudad de los niños y las familias atraviesa sus días más oscuros. A fines de enero, una joven denunció haber sido interceptada por un hombre armado mientras caminaba con un amigo por la arena. El relato de las víctimas describe una secuencia de violencia extrema que ha dejado a la comunidad en estado de shock.
El hecho: Emboscada en la calle 33
El ataque ocurrió en un punto neurálgico de la vida nocturna de Miramar:
El escenario: Intersección de la Costanera y la calle 33, una zona de playas cercana a los principales boliches.
El ataque: Las víctimas fueron abordadas por un hombre con un arma blanca. El agresor sometió sexualmente a la joven y obligó a su acompañante a desvestirse para humillarlo y neutralizar cualquier defensa.
La huida: Tras violar a la adolescente, el delincuente les robó los celulares (cortando su capacidad de pedir auxilio inmediato) y desapareció entre los médanos y las sombras de la costanera.
La investigación: El rastro en los monitores
El fiscal Rodolfo Moure lidera una búsqueda compleja debido a que el ataque se produjo en una zona con iluminación deficiente. Sin embargo, los puntos clave son:
Cámaras de Seguridad: Se están revisando los domos municipales y las cámaras privadas de los paradores y boliches cercanos para detectar el trayecto de llegada y fuga del sospechoso.
Identikit y ADN: Se trabaja sobre el relato de los menores para trazar un perfil físico, mientras se esperan resultados de las muestras biológicas obtenidas en el hospital local.
Rango de búsqueda: Las autoridades admiten que el radio es "muy amplio", ya que el agresor pudo haberse ocultado en barrios periféricos o incluso haber abandonado la ciudad en las horas posteriores al hecho.
Clima en la ciudad: Entre el miedo y la indignación
El impacto social ha sido inmediato y profundo:
Turismo en baja: Se nota una merma en la circulación nocturna. Muchos turistas han optado por evitar las caminatas por la playa después del atardecer.
Hermetismo oficial: La falta de detenciones rápidas genera desconfianza, aunque desde la fiscalía aseguran que se mantiene el silencio para no entorpecer las pistas que están siguiendo.
Seguridad reforzada: Se ha incrementado el patrullaje en la zona costera, aunque los vecinos reclaman que la medida llega "tarde".