Ley de Glaciares: la libertad avanza y sus aliados convirtieron en ley la reforma de forma contundente
Tras más de 11 horas de debate y con Karina Milei presente en el recinto, el oficialismo logró 137 votos a favor para sancionar los cambios pro minería. La nueva normativa flexibiliza la protección en áreas periglaciares y transfiere facultades de control a las provincias.
En una sesión maratónica y cargada de tensión política, la Cámara de Diputados convirtió en ley la reforma a la Ley de Glaciares, otorgándole al gobierno de Javier Milei un triunfo legislativo estratégico. Con 137 votos afirmativos, 111 negativos y tres abstenciones, el oficialismo logró imponer su visión para redefinir los alcances de la protección ambiental y abrir la puerta a nuevas explotaciones de recursos en zonas que anteriormente estaban blindadas. El respaldo provino de un bloque sólido integrado por La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y sectores de partidos provinciales, sumando incluso el apoyo de dos diputados sanjuaninos de Unión por la Patria que priorizaron la agenda minera de su provincia.
El debate estuvo marcado por visiones contrapuestas sobre el federalismo y el desarrollo económico. Desde el oficialismo, el diputado Nicolás Mayoraz defendió la iniciativa asegurando que busca "aclarar conceptos" y armonizar la protección con la producción, otorgando a las provincias la posibilidad de realizar estudios técnicos que hoy el IANIGLA no alcanza a cubrir. Por el contrario, la oposición dura, liderada por Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, denunció que la ley es "inconstitucional y regresiva". La científica y diputada Adriana Serquis utilizó una maqueta en el recinto para advertir que solo el 1% de la cordillera ocupada por glaciares alimenta las cuencas de 7 millones de habitantes, alertando sobre un posible desastre hídrico.
El "escudo" a Manuel Adorni y los apartamientos fallidos
Antes de entrar de lleno en el debate ambiental, la sesión funcionó como un termómetro del clima político que rodea al jefe de Gabinete. La oposición intentó, a través de sucesivas mociones de apartamiento de reglamento, forzar la interpelación de Manuel Adorni por su situación patrimonial y citar a Karina Milei por el "caso Libra". Sin embargo, el oficialismo, rescatado por los votos del PRO y la UCR, logró bloquear todos los intentos de la izquierda y el peronismo para subir al funcionario al estrado. Este blindaje legislativo le permitió al Gobierno sortear los cuestionamientos éticos y concentrar la energía en la votación de la reforma minera.
Voces encontradas: del "federalismo de desintegración" a la "inversión productiva"
Durante el cierre de los bloques, las posturas evidenciaron una fractura profunda sobre el rol del Estado Nacional. Miguel Pichetto sorprendió al votar en contra, argumentando que la Nación no puede "delegar alegremente" atribuciones constitucionales de control ambiental a las provincias. Por su parte, Máximo Kirchner cerró el debate por la oposición cuestionando la premisa de que la minería per se soluciona los problemas macroeconómicos, citando el ejemplo de Chile. Desde el oficialismo, Silvana Giudici dio el cierre final sosteniendo que la ley armoniza la normativa ambiental con la Constitución, permitiendo que Argentina deje de estar limitada por superposiciones de incumbencias que frenaban el empleo y la inversión en el interior.