Turismo

Las termas de Dolores, una escapada ideal a menos de 300 kilómetros de Buenos Aires

El complejo termal está ubicado sobre la Ruta 2 y cuenta con piletas de aguas termales y recreativas.

Las Termas de Dolores se posicionan como una de las mejores alternativas para quienes buscan disfrutar de aguas termales sin alejarse demasiado de la Ciudad de Buenos Aires, en una escapada ideal para subir la temperatura durante todo el año.

Ubicada sobre la Ruta 2, en un punto estratégico entre Buenos Aires y Mar del Plata, Dolores es una de las localidades más reconocidas de la provincia y suma a su perfil histórico y urbano una propuesta termal que crece en popularidad entre turistas y visitantes de fin de semana.

El complejo termal de Dolores ocupa una superficie de 44 hectáreas y cuenta con piletas de aguas termales y también de recreación, lo que permite combinar momentos de relax con actividades pensadas para distintos públicos, incluidas familias con chicos.

Uno de los rasgos distintivos del predio es que algunas de sus piletas están cubiertas por cúpulas vidriadas, diseñadas para generar un microclima que permite disfrutar del agua caliente incluso en días fríos, con viento o lluvia.

Las aguas termales del complejo se utilizan principalmente con fines recreativos y de descanso, y se complementan con amplios espacios verdes, áreas de descanso y servicios básicos que invitan a permanecer varias horas dentro del predio sin necesidad de salir.

Además de las termas, la ciudad de Dolores ofrece un entorno tranquilo, con plazas, propuestas gastronómicas y un ritmo calmo que se adapta bien a quienes buscan una escapada corta, sin multitudes ni traslados largos.

Para quienes viajan desde la Ciudad de Buenos Aires, el acceso es simple y directo: el recorrido en auto es de aproximadamente 230 kilómetros por la Ruta 2, uno de los corredores turísticos más utilizados y mejor conectados de la provincia.

Por su cercanía, su ubicación estratégica y la combinación de aguas termales con espacios recreativos, las Termas de Dolores se consolidan como una de las opciones más accesibles para disfrutar del turismo termal a menos de 300 kilómetros de Buenos Aires.

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