La Reforma Electoral llega a la Ciudad: ¿Chau a las PASO porteñas?
Tras el envío del proyecto de Javier Milei al Congreso, el debate aterrizó en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras La Libertad Avanza exige eliminar las primarias y aplicar Ficha Limpia para "terminar con los caprichos políticos", el peronismo y los bloques minoritarios denuncian que la medida busca "proscribir" a las fuerzas más chicas y limitar la participación.
La política porteña está en ebullición. Pilar Ramírez, jefa del bloque libertario, fue la más tajante al exigir que los impuestos de los porteños dejen de financiar internas partidarias. Sin embargo, el camino no será sencillo: para aprobar una reforma de este tipo en la Ciudad se necesitan mayorías especiales y el peronismo (con 20 bancas) ya adelantó su rechazo, argumentando que el aumento de las exigencias para mantener la personería jurídica -como subir el piso electoral del 1% al 3%- obligará a los partidos pequeños a desaparecer o diluirse.
Por su parte, desde el oficialismo local (PRO), las voces son más cautas pero apuntan a un cambio estructural mayor. La legisladora Rocío Figueroa planteó que el verdadero problema es votar cada dos años, lo que mantiene al país en una "campaña permanente". Con un Parlamento fragmentado y posturas tan enfrentadas, la Ciudad se convierte en el nuevo laboratorio de la batalla electoral que propone el Gobierno nacional.
Los puntos de conflicto en CABA
El costo de la política: LLA sostiene que las PASO son un gasto innecesario para el contribuyente.
Supervivencia partidaria: La oposición alerta que exigir presencia en 10 provincias (en lugar de 5) y subir el piso al 3% atenta contra la pluralidad de voces.
El factor "Cansancio": El PRO sugiere un debate sobre la periodicidad de las elecciones para salir del modo "campaña eterna".
Ficha Limpia: Hay consenso en la necesidad de transparencia, pero el desacuerdo persiste en el "cómo" y el "cuándo".