El Senado define la Reforma Laboral: Máxima tensión, paro nacional y "Protocolo Antipiquetes" en el Congreso
Con la mira puesta en el domingo 1 de marzo, el oficialismo busca sancionar hoy su ley clave. Organizaciones sociales, la izquierda, el kirchnerismo y el Frente Sindical marchan al Palacio Legislativo. El Gobierno desplegó 2.000 efectivos para evitar incidentes.
El Congreso de la Nación vuelve a ser el epicentro de la grieta argentina. La Cámara Alta inicia hoy el debate para convertir en ley la Reforma Laboral, una iniciativa que La Libertad Avanza considera el pilar de su modelo económico. Tras los triunfos legislativos de ayer (Ley de Glaciares y acuerdo Mercosur-UE), el Ejecutivo apuesta a llegar al domingo con el "paquete de modernización" cerrado.
Un Congreso blindado
Ante la posibilidad de nuevos desmanes, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ordenó un megaoperativo:
Fuerzas: 2.000 efectivos de la Federal y la Policía de la Ciudad.
Equipamiento: Camiones hidrantes, brigadas motorizadas y un perímetro de seguridad estricto.
Prensa: Se dispuso un corralito específico en Hipólito Yrigoyen para separar a los cronistas de las fuerzas federales.
Advertencia: El Gobierno aseguró que el protocolo se aplicará "con toda firmeza", sin importar la cantidad de manifestantes.
¿Quiénes marchan y qué reclaman?
La oposición se unifica en las calles bajo la consigna de que la reforma es "esclavista":
Frente Sindical Unidos (FreSU): La UOM, Aceiteros, ATE y las dos CTA lanzaron un paro nacional y movilizan desde las 10:00.
La Cámpora: El kirchnerismo vuelve a la calle con columnas que llegan desde el Conurbano (Quilmes y Avellaneda).
Izquierda y Movimientos Sociales: Libres del Sur, el MTE y facciones trotskistas denuncian un modelo de "exclusión" que combina flexibilización laboral con la baja de la edad de punibilidad a 14 años.
Las voces del conflicto
Silvia Saravia (Libres del Sur): "Mientras nos quitan la estabilidad laboral, pretenden tapar la crisis encerrando a los jóvenes".
Hugo "Cachorro" Godoy (CTA): "Esta reforma lleva al trabajador al siglo XIX; habilita el despido sin indemnización".
Rodolfo Aguiar (ATE): "No le podemos regalar la calle al gobierno. Esta reforma es la continuación de la que inició la dictadura".
En el Gobierno, por el contrario, insisten en que la ley es la única vía para formalizar el empleo, combatir la informalidad (que hoy roza el 50%) y frenar el cierre de empresas.