El parador oculto de la Ruta 2 que hace unos sándwiches imperdibles
Viajar por la Ruta 2 rumbo a la Costa Atlántica suele repetirse con las mismas paradas de siempre, pero a la altura de Chascomús apareció una alternativa que viene ganando fama entre quienes buscan comer bien sin perder tiempo. Se trata de Entre Pueblos, un parador que hizo del sándwich su única especialidad y lo ejecuta con criterio gourmet.
Ubicado en el kilómetro 122 de la Ruta 2, justo frente al ACA de Chascomús, el lugar se despega de la lógica del café rápido o la estación de servicio con menú genérico. La propuesta es simple: una carta corta, directa y centrada exclusivamente en sándwiches artesanales, pensados para funcionar como plato principal.
El espacio está preparado tanto para quienes frenan de paso como para los que prefieren sentarse un rato antes de seguir viaje. Tiene mesas al aire libre y un ritmo que se adapta bien al tránsito rutero, sin el clima apurado de los paradores tradicionales.
El gran diferencial está en el producto. Los sándwiches rondan los $15.000, con una sola opción apenas más cara, y todos mantienen una lógica clara: buen pan, fiambres artesanales, quesos bien elegidos y acompañamientos que suman sin tapar sabores.
Entre los sándwiches más pedidos se destacan:
Pastrami ahumado artesanal con provolone, pimientos asados, rúcula y salsa intensa.
Jamón crudo curado artesanal con cherries confitados y pesto de tomates secos.
Mortadela artesanal con nuez, una combinación poco habitual en la ruta.
Para quienes prefieren opciones calientes, hay lomito de cerdo a las hierbas con cebollas agridulces y barbacoa ahumada, y pollo grillado, que es el único sándwich que sube a $16.000. También hay una opción vegetariana con verduras asadas, tratada con el mismo nivel que el resto de la carta.
Todos los sándwiches son abundantes y están pensados para rendir: funcionan para compartir o para encarar varios kilómetros más sin volver a pensar en comida. No es un bocado al paso, sino una parada que realmente reemplaza un almuerzo.
La ubicación en Chascomús lo vuelve estratégica tanto a la ida como a la vuelta de la Costa, sin necesidad de desviarse del trazado principal. El horario acompaña bien el movimiento de la ruta, con apertura desde la mañana hasta la noche y mayor amplitud los fines de semana.
Como plus, el parador ofrece opción sin TACC con un adicional de $2.500, algo poco común en este tipo de paradas. Un detalle que suma y termina de explicar por qué Entre Pueblos se volvió una de las sorpresas gastronómicas más comentadas de la Ruta 2.