El Gobierno mantendrá las tarifas en línea con la inflación para evitar sobresaltos antes de las elecciones
Según un informe del IIEP, en el último año, la canasta de servicios públicos del AMBA aumentó un 35%, casi igualando el 36,6% de la inflación.
El Gobierno decidió que las tarifas de los servicios públicos se ajusten en línea con la inflación para evitar un "sobresalto" que impacte en la campaña electoral. Un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet) muestra que, en el último año, la canasta de servicios públicos del AMBA subió un 35%, apenas por debajo del 36,6% de la inflación. Sin embargo, desde diciembre de 2023, la diferencia es abismal: el gasto en tarifas se disparó un 578%, mientras que la inflación acumulada fue del 155,4%.
En agosto, un hogar promedio del AMBA gastó $188.194 en servicios básicos, aunque el gasto total cayó un 2,7% respecto a julio. Esta baja se debe a una menor demanda de luz y gas tras el fin del invierno, que compensó el aumento en el transporte, agua y otros cargos.
Los subsidios se reducen, la cobertura de costos se mantiene
El informe también destaca que los subsidios económicos a los sectores de agua, energía y transporte se redujeron un 57% en términos reales. La baja se explica, en gran parte, por la suspensión de importaciones de gas desde Bolivia, la mayor producción local y la mejora en la cobertura tarifaria.
Sin embargo, a pesar de la suba de tarifas, los usuarios del AMBA solo cubren, en promedio, el 50% de lo que valen los servicios, mientras que el Estado asume la otra mitad. En el caso de la electricidad, los usuarios de mayores ingresos (N1) cubren el 81% del costo, los de ingresos medios (N3) el 39% y los de ingresos bajos (N2) solo el 26%. En gas, los porcentajes son similares: 68%, 22% y 18% respectivamente.
La apuesta del Gobierno es llegar a las elecciones sin un nuevo shock tarifario que pueda "alimentar la inflación y deteriorar el poder adquisitivo", según aseguró el viceministro de Economía, Daniel González.