El consumo de pan se desplomó un 45% en la provincia de Buenos Aires
La caída del poder adquisitivo y el aumento de costos ponen en jaque a las panaderías. En el último año, el consumo de facturas se hundió un 85% y el sector advierte que 2026 podría ser un año récord en cierre de locales.
El panorama que describe el Centro de Panaderos de Merlo (CIPAN) es desolador. Lo que comenzó como un ajuste en los gastos superfluos llegó al alimento más básico. Según Martín Pinto, referente del sector, la combinación de insumos caros y bolsillos vacíos está forzando a las panaderías a trabajar "a persiana media" o directamente a cerrar.
Las cifras del ajuste en el barrio
La crisis no solo se ve en los números fríos, sino en el cambio de hábitos de los vecinos:
Consumo de Pan: Cayó un 45% interanual.
El golpe a las facturas: La venta de facturas y pastelería se derrumbó un 85%. Hoy las panaderías solo producen dos o tres variedades básicas y bajo pedido.
Cierre de locales: En los últimos dos años ya cerraron 2.000 panaderías en todo el país, lo que significó la pérdida de 16.000 puestos de trabajo.
Precios: El kilo de pan francés ronda los $4.122, mientras que el de mesa está en $3.704. Aunque subieron poco en enero (entre 1% y 2%), la comparación con 2025 muestra saltos de hasta el 41%.
Estrategias de supervivencia
Para no quebrar, los panaderos están tomando medidas extremas:
Apagan las heladeras: Se desconectan equipos de refrigeración para ahorrar energía y no se produce stock sobrante para evitar desperdicios.
Venta de "ayer": Ni siquiera las promociones de facturas del día anterior logran reactivar la demanda.
Subsistencia: CAME confirma que el consumidor se volcó masivamente a productos de "precio base" y depende de la financiación con tarjeta de crédito incluso para la comida diaria.