Turismo

Claromecó, un remanso de tranquillidad en la Costa Atlántica

Tiene 25 kilómetros de playas y un faro pintoresco que se luce en los amaneceres y en las puestas del sol.

En el sur de la Costa Atlántica bonaerense hay un balneario que todavía conserva algo cada vez más escaso: tranquilidad real frente al mar. Se trata de Claromecó, un destino con 25 kilómetros de playa abierta, baja densidad de visitantes y un ritmo calmo que lo vuelve ideal para quienes buscan bajar un cambio.

Ubicado en el partido de Tres Arroyos, Claromecó se diferencia de otros puntos de la costa por su perfil familiar y relajado. No hay grandes torres ni playas saturadas: predominan la arena amplia, el horizonte despejado y una vida cotidiana sin apuro, incluso en temporada alta.

Uno de sus grandes íconos es el faro, con 54 metros de altura, uno de los más altos del país. Desde su entorno se obtiene una vista privilegiada del mar abierto y de la costa, y se convirtió en una de las postales clásicas del balneario. Es una visita simple, pero muy representativa del espíritu del lugar.

Las playas extensas permiten caminatas largas, pesca y descanso con espacio de sobra. En algunos sectores está permitido el acceso vehicular -con regulaciones-, lo que facilita recorrer grandes tramos sin multitudes. A eso se suma el Arroyo Claromecó, que desemboca en el mar y ofrece paseos ideales para el mate y el atardecer.

La propuesta turística se completa con actividades al aire libre como excursiones guiadas, travesías por la playa, avistaje de aves y recorridos por zonas rurales cercanas. Todo sucede en distancias cortas, sin traslados largos ni logística compleja, otro de los puntos que más valoran quienes eligen este destino.

Por la noche, Claromecó mantiene su impronta tranquila, pero suma opciones para salir a comer o dar una vuelta. Hay restaurantes, pubs, ferias de artesanos y espacios culturales que aportan movimiento sin romper el clima relajado que define al balneario.

Cómo llegar a Claromecó

Desde la Ciudad de Buenos Aires, el camino más habitual es tomar la Autopista Buenos Aires-La Plata, continuar por la Ruta 2 hasta Azul y luego empalmar con la Ruta Nacional 3 hacia el sur. En Tres Arroyos se toma la Ruta Provincial 73, totalmente asfaltada y señalizada, que conduce directo al balneario. El viaje es de unos 560 kilómetros y demanda entre 6 y 7 horas, según el tránsito.

También se puede llegar en micro: hay servicios de larga distancia hasta Tres Arroyos y, desde allí, conexiones regionales a Claromecó, especialmente reforzadas durante el verano. Un acceso simple para un destino que sigue apostando al descanso, el paisaje y la calma frente al mar.

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