CASO ADORNI

El oficialismo busca postergar la sesión en el Senado para blindar a Manuel Adorni y frenar la ofensiva del peronismo

Bajo la conducción de Patricia Bullrich, el oficialismo negocia contrarreloj una tregua de una semana para enfriar el recinto y evitar la citación del jefe de Gabinete. Los bloques dialoguistas aceptan la prórroga, pero advierten que si Javier Milei no lo desplaza, votarán la remoción.

La bancada de La Libertad Avanza intenta desactivar el debate de este jueves mediante un pacto con la UCR y el PRO. Mientras Victoria Villarruel define el temario en Labor Parlamentaria, el debate técnico gira en torno al vacío legal para aplicar una moción de censura histórica.

La parálisis legislativa en el Congreso de la Nación sumó un nuevo capítulo de máxima tensión política y jurídica. La Libertad Avanza, bajo la conducción estratégica de la jefa del bloque de senadores, Patricia Bullrich, activó intensas negociaciones con los bloques dialoguistas para suspender la sesión especial programada para este jueves. La jugada oficialista persigue un único fin: desactivar de urgencia el tratamiento del pedido de interpelación y posterior moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, impulsado por el interbloque de Unión por la Patria. Para lograrlo, el oficialismo ofreció postergar el debate de siete pliegos de jueces y el proyecto sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, argumentando que aún resta consensuar detalles técnicos de esas iniciativas.

A pesar de las gestiones de contención lideradas por Bullrich, la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, decidió mantener en pie la convocatoria a la reunión de Labor Parlamentaria. En ese encuentro con los jefes de bancada se terminará de pulir el temario definitivo y la fecha exacta en la que Adorni debería presentarse a rendir cuentas. La estrategia de la Casa Rosada de adelantar el informe de gestión del ministro coordinador para el próximo 2 de julio fracasó en su intento de calmar los ánimos en los despachos aliados. Los bloques del PRO, la UCR y los sectores federales consideran que la situación patrimonial del funcionario es "indefendible" tras haber admitido en televisión que eludió impuestos al atesorar medio millón de dólares en el circuito informal. El ala dialoguista aceptó evaluar una tregua de apenas una semana con una condición implícita: esperan que el presidente Javier Milei desplace a Adorni de la Jefatura de Gabinete. De lo contrario, advierten que unirán fuerzas con el peronismo para votar la interpelación.

En el plano de los números, el peronismo cuenta con un piso propio de 25 votos en la Cámara alta y aspira a consolidar un bloque de 34 voluntades sumando a los senadores que responden a los gobernadores de Salta (Gustavo Sáenz) y Catamarca (Raúl Jalil), además de representantes de Santa Cruz y Provincias Unidas. Aunque este conglomerado resulta insuficiente para forzar un tratamiento sobre tablas -que requiere una mayoría agravada de dos tercios al carecer los proyectos de dictamen de comisión-, el destino de Adorni quedó supeditado a la conducta que adopten los diez legisladores de la UCR, el Frente de la Concordia Misionero, Despierta Chubut y el monobloque de la Neuquenidad. El escándalo no solo congeló las reformas estructurales del Ejecutivo, sino que abrió un inédito debate constitucional: debido a que la figura del Jefe de Gabinete incorporada en la reforma de 1994 jamás fue reglamentada mediante una ley específica, los juristas del Senado discuten si es jurídicamente válido votar una moción de censura destitutiva sin haber realizado una interpelación formal previa en el recinto.

Porcentajes y mayorías: el laberinto de la destitución ???

  • El vacío de la reglamentación: El artículo 101 de la Constitución Nacional faculta al Congreso a remover al ministro coordinador, pero la falta de una ley reglamentaria desde 1994 genera dudas sobre el procedimiento técnico para aplicar la sanción.

  • El piso de la mayoría absoluta: A diferencia del tratamiento sobre tablas, para viabilizar constitucionalmente una moción de censura definitiva se requiere el voto de la mitad más uno del total de los miembros: 129 diputados y 37 senadores.

  • El quiebre de la agenda: Fuentes parlamentarias admiten que las negociaciones por leyes de fondo y reformas impositivas quedaron completamente suspendidas ante la necesidad del oficialismo de abocarse de forma exclusiva a la defensa de Adorni.

  • El factor Villarruel: La decisión de la vicepresidenta de avanzar con la reunión de Labor Parlamentaria expone la persistencia de las distancias políticas con el Triángulo de Hierro respecto a cómo procesar la crisis del jefe de Gabinete.

Esta nota habla de: