Tensión en la frontera norteafricana: la ciudad española de Ceuta pidió cerrar el paso con Marruecos tras el ingreso masivo de migrantes
La Junta de Portavoces del gobierno local exigió la intervención de emergencia del Poder Ejecutivo de España ante el desborde de sus capacidades de asistencia. El cruce ininterrumpido a nado y a pie provocó la saturación de los centros de acogida.
La Asamblea de la ciudad autónoma de Ceuta aprobó de urgencia una declaración institucional en la que solicita al Gobierno central de España el cierre temporal del paso fronterizo con Marruecos. La decisión extrema responde al colapso de las infraestructuras locales provocado por la llegada ininterrumpida de miles de personas vulnerables en las últimas 48 horas, una situación que las autoridades locales calificaron de crisis humanitaria y de seguridad sin precedentes en la zona.
El flujo migratorio se concentró principalmente en el cruce del espigón fronterizo de Benzú y el espigón del Tarajal, donde cientos de hombres, jóvenes y menores de edad nadaron bordeando la línea de costa desde la localidad marroquí de Castillejos. A pesar de los esfuerzos operativos desplegados por la Guardia Civil y la Policía Nacional en la franja marítima y terrestre, el volumen de arribos sobrepasó los protocolos habituales de contención física.
Los centros de acogida temporal de la ciudad se encuentran funcionando por encima del 300% de su capacidad operativa, obligando al municipio a habilitar polideportivos e instalaciones militares en desuso para brindar techo, abrigo y asistencia médica primaria. El presidente ceutí advirtió que los recursos sanitarios y asistenciales de la comuna están desbordados, por lo que resulta imprescindible detener el tránsito fronterizo regular hasta restablecer el orden.
El pedido de auxilio remitido a Madrid reaviva la discusión diplomática respecto del grado de colaboración de las fuerzas de seguridad del Reino de Marruecos en la contención de los grupos que se concentran en las zonas limítrofes. La administración central española evalúa el envío de contingentes de refuerzo de las unidades antidisturbios y gestiones diplomáticas urgentes ante la diplomacia marroquí para frenar la presión migratoria.


