Javier Milei cruzó la Biblia con la economía y afirmó que el capitalismo está escrito en los Diez Mandamientos
Durante un homenaje al Rebe de Lubavitch en el Palacio Libertad, Javier Milei desplegó una interpretación teológica de su programa económico, asegurando que el libre mercado y la propiedad privada son mandatos divinos emanados del Sinaí.
El presidente Javier Milei encabezó este lunes por la noche un acto de alto voltaje simbólico y espiritual en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad (ex CCK). Bajo el lema del "Tributo al Rebe de Lubavitch", el evento conmemoró el 32° aniversario del fallecimiento del influyente rabino Menajem Mendel Schneerson, una figura central en el andamiaje místico del mandatario. Lejos de limitar su discurso a un saludo protocolar a la comunidad judía, Milei aprovechó el escenario para desplegar una inédita fundamentación teológica de su modelo libertario, afirmando de manera categórica que el capitalismo de libre empresa no es una "ideología de laboratorio" creada por el hombre, sino "el sistema que Dios preparó a través de su ley" y la única vía posible para "traer el paraíso a la tierra". El eje de su argumentación radicó en fundir la fe judeocristiana con la teoría económica de la escuela austríaca, sosteniendo que "si se actúa acorde a la ley del Creador, habrá prosperidad".
Para justificar esta lectura bíblica del mercado, el jefe de Estado desglosó los Diez Mandamientos bajo una estricta clave liberal. Según su interpretación, las tablas de la ley entregadas en el monte Sinaí prefiguran los pilares de la propiedad privada y la libertad individual. En primer lugar, señaló que el mandato de "No matarás" representa "el principio de no agresión en su forma más pura", la base jurídica sin la cual no existe proyecto de vida ni contrato posible. Luego, utilizó el "No robarás" para blindar la propiedad privada frente a las regulaciones estatales, advirtiendo que "sin propiedad no hay mercado, y si el Estado confisca, anula el incentivo a producir". Finalmente, sumó el "No codiciarás" como el resguardo moral absoluto del respeto a lo ajeno y de la convivencia pacífica. Bajo esta lógica, Milei aseguró que "la libertad no es una conquista humana, es un don divino", concluyendo que la honestidad y el cumplimiento de la palabra en los intercambios voluntarios son virtudes mandatorias en el orden divino establecido antes que el propio Estado.
La ceremonia dio inicio a una intensa agenda presidencial de alineamiento ideológico y geopolítico con Israel. El evento contó además con la exposición de Yosef Chaim Ohana, un exmilitar israelí que permaneció dos años secuestrado como rehén en la Franja de Gaza y que este martes será recibido oficialmente por Milei en la Casa Rosada. La agenda se completará con un encuentro al mediodía con las delegaciones argentinas que competirán en los próximos Juegos Macabeos en Israel. En su discurso, el Presidente también vinculó la moral económica con la política exterior, recordando el rol de la Argentina en la presidencia de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA) y ratificando la decisión de la Cancillería de abrir los archivos locales de la Segunda Guerra Mundial, definiendo que "cada expediente abierto es una victoria de la verdad sobre el silencio" en la lucha contra un antisemitismo global que, según alertó, "no retrocedió, sino que se reorganizó".
Las claves teológicas del decálogo libertario ??
El trabajo antes que el Estado: En su lectura del Génesis, Milei argumentó que antes de la aparición de las estructuras estatales y de la propia organización humana, Dios ya había establecido el trabajo como la herramienta humana para transformar la tierra.
El "No robarás" anti-fiscal: El mandatario volvió a equiparar los impuestos y la intervención económica estatal con una violación directa al mandamiento que protege los bienes del prójimo, transformando la defensa de la propiedad en un deber sagrado.
La mentira como corrupción del mercado: Fiel a su cruce conceptual, definió al libre mercado como un sistema de intercambio voluntario basado en información veraz, advirtiendo que "el fraude lo destruye" y que la honestidad comercial es una exigencia de la ley divina.
El quiebre con el asistencialismo: El Presidente contrapuso el esfuerzo y la creación de valor exigidos por los mandamientos con la "idea instalada durante años de vivir de subsidios o recursos ajenos", celebrando que en 2023 los argentinos hayan decidido "volver al camino de la prosperidad".


