El INDEC difunde este martes el índice de inflación de junio con la expectativa de convalidar el sendero de desaceleración
El organismo de estadística oficial publicará el Índice de Precios al Consumidor a nivel nacional en medio de proyecciones privadas que estiman la cifra en torno al 2%.
Los rubros de consumo masivo y las tarifas energéticas reguladas fueron las variables con mayor peso en la conformación del indicador del último mes del primer semestre. El mercado financiero aguarda el dato para redefinir sus carteras de inversión en títulos indexados.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este martes por la tarde la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de junio de 2026. La difusión del indicador oficial se produce bajo un clima de alta expectativa en el sector privado, cuyas mediciones preliminares y relevamientos de precios minoristas ubican la inflación de junio en rangos muy cercanos a la marca quebrando la tendencia inercial previa.
Para el equipo de conducción económica conducido por Luis Caputo, lograr un dato nacional que sintonice con la reciente desaceleración observada en el indicador de la Ciudad de Buenos Aires constituirá una validación directa a la política de no emisión y rigidez fiscal. Las consultoras de la City porteña estiman que el IPC del mes pasado se benefició de la menor dinámica en los precios de los productos alimenticios frescos y el estancamiento observado en el sector de indumentaria y calzado.
El análisis de los regulados, sin embargo, muestra que el índice final de junio debió absorber el arrastre de los aumentos autorizados en las tarifas de distribución eléctrica domiciliaria y los impuestos específicos aplicados a los combustibles líquidos. El comportamiento de la denominada inflación núcleo -que aísla las tarifas reguladas y los componentes de comportamiento estacional- será la variable fina que observará el Banco Central para analizar futuras modificaciones de la tasa de política monetaria.
El mercado de bonos soberanos y de letras en pesos de corto plazo ha comenzado a anticipar este escenario de desinflación mediante un reacomodamiento en las tasas reales de interés requeridas por los inversores. La confirmación de una cifra mensual con tendencia declinante le otorgará a la administración nacional un argumento político robusto para sostener el rumbo del plan macroeconómico frente a los cuestionamientos del sector industrial.


